Postoperatorio de los

Lipoimplantes.

Dr. Juan Monreal

Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora

91 656 05 49

 
 

Cada tipo de lipoimplante suele presentar un postoperatorio levemente distinto así como unas recomendaciones más o menos específicas. Existe no obstante unos puntos comunes a todos ellos que se resumen a continuación:

La inflamación postoperatoria suele ser considerablemente menor que en casos similares tratados mediante prótesis sólidas (de glúteos, pantorrillas, pómulos, etc.). Las áreas que más se inflamarán serán aquellas de las que se extrajo la grasa donante, no difiriendo en nada de la que aparece tras una liposucción convencional. Obviamente cuanta menos grasa se necesite (como por ejemplo para unos labios) menos inflamación aparecerá. El dolor postoperatorio y la movilidad del paciente son considerablemente mejores que con las prótesis sólidas.

Para lipoimplantes medianos o grandes (como en los glúteos) suele ser aconsejable el uso de una faja de presoterapia similar a las usadas tras liposucciones convencionales. El tiempo de uso puede variar entre tres y seis semanas. Para lipoimplantes pequeños y la mayoría de los lipoimplantes faciales no suelen ser necesarios puntos o vendajes en ningún lugar.

El reposo relativo durante la primera semana tras la operación es el aspecto más importante. Reposo facial en los lipoimplantes faciales, reposo corporal en el caso de glúteos, pantorrillas, mamas, etc. El reposo facilita el prendimiento del injerto sobre todo durante los primeros tres o cuatro días que es cuando el tejido debe vivir de los líquidos que le rodean.

En lipoimplantes corporales no deberá realizar ejercicio físico reglado por lo menos en un mes y medio. Esta precaución facilita la desinflamación correcta de todas las zonas y la integración del lipoimplante.

Deberá evitar la exposición solar directa durante al menos tres meses.


Durante la primera semana la inflamación tiende a acumularse en las zonas donantes de Lipoimplante y en las zonas receptoras; en la zona receptora habrá pocos o ningún moratón. Durante las tres semanas siguientes observará una pérdida de volumen causada por la pérdida de estos líquidos inflamatorios y el lipoimplante se tocará algo duro. Durante el segundo mes el lipoimplante dejará de perder volumen y su tacto se va haciendo más natural. Entre el segundo y el cuarto mes se producirá una pequeña pérdida de volumen adicional causada por la eliminación de los tejidos que no han prendido, por la reestructuración y por la eliminación de inflamación residual. A partir del cuarto mes no deberían existir pérdidas de volumen apreciables. Por estas fechas el lipoimplante se palpará de manera muy natural, no distinguiéndose de los tejidos de alrededor.

Tenga en cuenta que, particularmente en los lipoimplantes faciales, el cambio puede ser más o menos llamativo por lo que es aconsejable ser prudente en la implantación de volúmenes. Es mejor implantar una pequeña cantidad extra pasados unos meses, a gusto del paciente, que tener que retirar una cantidad de lipoimplante excesiva. Si se han planificado varios Lipoimplantes por presentar limitaciones en la zona receptora, los siguientes se pueden planificar a partir del cuarto mes postoperatorio.

En mi experiencia personal de más de diez años, la estabilidad a largo plazo ha sido excelente en el 90% de las ocasiones con tan solo una operación. Los posibles retoques suelen realizarse para ajustar los volumenes al gusto del paciente. Después de revisar el postoperatorio de muchos pacientes durante dos, cinco y asta ocho años he comprobado (como todos los cirujanos plástico que realizan esta técnica correctamente) que el resultado se mantiene sin cambios, lo que unido a una incidencia de complicaciones bajísima, coloca al lipoimplante como el mejor relleno disponible en la actualidad. Como es lógico el paciente seguirá envejeciendo y es posible que precise tratamientos adicionales si aparecen nuevos signos de vejez que merezcan ser corregidos.