En qué consiste

un Lipoimplante.

Dr. Juan Monreal

Médico Especialista en Cirugía Plástica, Estética y Reparadora

91 656 05 49

 
 

Casi todos los tejidos humanos (cartílago, hueso, piel, grasa, etc) pueden ser injertados. Esto significa que se puede tomar un fragmento, por ejemplo, de piel del muslo y trasladarla hasta un defecto de, por ejemplo, el brazo. El ejemplo común de funcionamiento más conocido es el de tomar un esqueje de una planta para, una vez plantado en las condiciones adecuadas, obtener otra planta igual. Un Lipoimplante consiste básicamente en emplear el tejido adiposo (tejido graso, tejido celular subcutáneo)  que existe entre la piel y los músculos del propio paciente como tejido injertable. Lipoimplante es el nombre que en 1998 el propio Dr. Monreal dió a su técnica; el instrumental empleado en la misma fué, igualmente, diseñado por él para este fin. Existen otras denominaciones de los microinjertos de grasa como Lipoestructura, término popularizado por el Dr. Coleman.


La estructura y características del tejido adiposo permite que este pueda ser recolectado con facilidad mediante aspiración a través de cánulas (pequeños tubos) de reducido diámetro (en torno a los 2 a 3 milímetros); igualmente, el tejido adiposo así recolectado, puede ser inyectado a través de agujas o cánulas de entorno a 1,5 a 2 milímetros. Todo esto significa que el procedimiento de lipoimplante, sea cual sea su localización,  se puede realizar virtualmente sin cicatrices o con incisiones imperceptibles. A diferencia de otros injertos, que únicamente tienen la ventaja de dar volumen o soporte, la grasa tiene, además, capacidades regeneradoras.


Como en cualquier injerto de un tejido humano (piel, cartílago, hueso, etc), la grasa que va a ser usada como injerto debe ser recolectada en las mejores condiciones de viabilidad posibles, tratada con cuidado para mantener esta viabilidad y ser implantada adecuadamente en su lugar de destino de forma que pueda sobrevivir durante los críticos primeros cinco días. El éxito de los microinjertos de grasa radica en procurar un prendimiento lo más completo posible de todas las células que se inyectan. Para conseguir esto el uso de una técnica adecuada es primordial. Una vez que ha prendido (al igual que el esqueje de una planta), durante la primera semana de postoperatorio, permanecerá en su lugar integrándose perfectamente con los tejidos que lo rodean ya que se trata de un tejido vivo y se comportará como un tejido adiposo normal; incluso envejecerá con Vd. El resto de sustancias y células que acompañan a la grasa (como las células madre adultas, citokinas, factores de crecimiento, etc) colaborarán en fenómenos de reparación y reestructuración de los tejidos que se encuentran a su alrededor constituyéndose en una auténtica terapia celular. De hecho las porciones del microinjerto cercanas a tejidos que no son adiposos se transforman en esos mismos tejidos. El Lipoimplante es por tanto más que un relleno de arrugas. Debido a que se trata de un tejido vivo integrado a la perfección, el resultado obtenido durará tanto como su envejecimiento lo permita. El surco, la arruga o la depresión que en su día se trataron podrán reaparecer de nuevo después de años por fenómenos de envejecimiento, no por desaparición del injerto.

 

Bases de la técnica.

Es necesaria una nutrición adecuada de las células para la supervivencia del microinjerto. La obtención o la implantación inadecuada provocarán la muerte de un número amplio de células